Las ventas de ropa siguen en caída libre

Las ventas de indumentaria en comercios minoristas de todo el país sufrieron una caída de 13,8% en febrero de 2019 en comparación con mismo mes del año anterior, según el relevamiento realizado por la CAME.

Domingo, 10 de Marzo de 2019 - 08:24 hs

Las ventas de indumentaria en comercios minoristas de todo el país sufrieron una caída de 13,8% en febrero de 2019 en comparación con mismo mes del año anterior, según el relevamiento realizado por la CAME. Dicha caída puede ser desglosada según el canal de la venta: en los locales físicos, la reducción fue aún mayor, de 16,3%, mientras que en la modalidad online, las ventas crecieron 1,3%.

 

Por su parte, las ventas en Shoppings del Gran Buenos Aires cayeron 4,8% durante diciembre de 2018, según información del INDEC. En Supermercados, se observó un leve crecimiento de 1,8% interanual en diciembre para el rubro Indumentaria, Calzado y Textiles para el Hogar (que incluye toallas y sábanas).

 

La contracción de la demanda de ropa afecta negativamente a la industria nacional: durante enero la caída de las cantidades fabricadas de indumentaria fue de 12,5% interanual, según datos del INDEC. Al mismo tiempo, el eslabón textil (proveedor del principal insumo de nuestro sector) tuvo una caída en su producción de 27,9%.

 

La caída de las ventas y la producción es consecuencia del fuerte ajuste en los ingresos de población argentina. En enero de 2019, el poder de compra de los salarios de los trabajadores “en blanco” se contrajo 12,6% interanual, según datos del Instituto de Estadísticas de los Trabajadores (IET). El ajuste sobre el poder adquisitivo de los jubilados, pensionados y beneficiarios de asignaciones familiares fue aún mayor: cayó 14,9% en febrero de 2019 respecto al mismo mes de 2018. Son cálculos propios de la CIAI que surgen de comparar los aumentos nominales de 28,5%, establecidos por la nueva Ley de Movilidad, contra la inflación minorista del mismo período (51%)[1]. Esto explica la intensa contracción de la confianza del consumidor de 17,8% en febrero de 2019 respecto a febrero del 2018, registrado por la Universidad Di Tella.

 

En relación al comercio exterior del sector, las importaciones de ropa cerraron el año 2018 en un total de U$S 509,6 millones, un valor 9,9% superior al registrado en 2017. Lo llamativo de esta dinámica es que tuvo lugar a pesar de la fuerte devaluación del peso argentino de mayo y agosto. Incluso si se analiza en términos de cantidades, las importaciones crecieron 15,6%, según información del INDEC. Los precios promedio de la indumentaria importada se redujeron 5% en 2018 en comparación con 2017.

 

En la actualidad, el tipo de cambio real[2] con China, país de origen de la mayor parte de la ropa importada por Argentina, subió 23,6% en febrero de 2019 respecto mismo mes del año anterior, según estadísticas del Banco Central de la República Argentina (BCRA). Es decir, se encareció la mercadería china por el salto del dólar en Argentina.

 

Las exportaciones de ropa argentina fueron U$S 21,3 millones durante todo 2018, cifra inferior en 34,9% respecto al nivel de 2017. Esta intensa contracción de las exportaciones de prendas nacionales tiene lugar desde el año 2012, cuando nuestro país exportó indumentaria por U$S 110 millones.

 

El relevamiento de las expectativas económicas del mercado elaborado por el BCRA[3]durante los últimos días hábiles de febrero dejaron en evidencia subas en la inflación esperada por el mercado para 2019: 31,9% comparado con el 29% del relevamiento de enero (2,9% más alta que la relevada el mes pasado). Las expectativas empeoraron levemente para la marcha de la economía, pues se estima una caída del PBI de 1,3% para 2019, cuando el mes pasado era de sólo 1,2%.

 

El financiamiento de las empresas del sector continúa siendo uno de los principales problemas: la tasa de interés para adelantos de cuenta corriente se ubicó en 52,3% anual para el último día hábil de febrero, según el BCRA. Se espera que los recientes anuncios del Gobierno Nacional de fondos por $60.000 millones para descuento de cheques a una tasa anual de 29% se plasmen en la realidad y sean un aporte para alivianar la falta de acceso al crédito y las altas tasas de interés, que restan competitividad a las empresas.

 

En relación a los costos del sector, el precio de la electricidad subió 46,2% interanual en enero de 2019, según datos del Instituto Estadístico de la Ciudad. La nafta súper se encareció 52,2% en febrero respecto al mismo mes del año anterior, empujando los costos logísticos. Mientras tanto, los precios de la ropa aumentaron 33,3% anual en enero de 2019 según estadísticas del INDEC, sustancialmente por debajo de la inflación general (49,2%).

 

Por último, la caída de la producción nacional de ropa provocó la destrucción de empleos “en blanco” en el sector, dado que el Ministerio de Producción y Trabajo presenta la información con un amplio rezago temporal no se puede evaluar el real impacto a febrero 2019. Los últimos datos oficiales disponibles indican que, entre el segundo trimestre de 2018 e igual período de 2017, ya se habían destruido 3.056 puestos, que implicaba una caída de 6,9% en el personal del sector.

 

La magnitud de la crisis que atraviesa el mercado de ropa y la industria nacional plantean la necesidad urgente de aplicar políticas públicas que eviten la quiebra de las empresas del sector y la destrucción de puestos de trabajo. Para ello, resulta necesario estimular el consumo de prendas y alivianar los costos financieros e impositivos de las empresas.

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